ĀæA ti cómo te sentaba cuando te castigaban de niƱo? Posiblemente te generaba rencor y malos sentimientos por la imposición que estabas sufriendo. Te castigaban sin mĆ”s, sin decirte quĆ© pasaba o sin tener en cuenta quĆ© es lo que sentĆas. Los castigos no educan, simplemente alejan emocionalmente a tus hijos de tu corazón. Lo que realmente puede motivar al cambio no es un castigo impuesto que genera rencor, sino las consecuencias propias de las acciones. Olvida los castigos para niƱos y piensa en consecuencias eficaces.Ā
Los niños deben aprender a responsabilizarse de sus propias acciones y una forma de hacerlo es aplicando consecuencias a sus acciones. Las consecuencias enseñarÔn a tus hijos a modificar la conducta pero desde la motivación interna.
Elegir las consecuencias adecuadas y no los castigos para niƱos
Elegir lasĀ consecuenciasĀ apropiadasĀ es una parte importante de la educación del comportamiento de los hijos.Ā Pero elegir las consecuencias que son adecuadas para cada situación, es difĆcil, especialmente cuando crĆas por tu cuenta.Ā Si te preocupan que lasĀ estrategias de disciplinaĀ que estĆ”s utilizando en este momento no funcionen, entonces es hora de repensar las consecuencias que has elegido utilizar.

Tipos de consecuencias
Las consecuencias apropiadas les enseƱan a nuestros hijos que tienen el control de su propio comportamiento, incluso cuando no estamos allĆ para guiarles.Ā TambiĆ©n estĆ”n diseƱadas para adaptarse a la etapa de desarrollo de cada niƱo, por lo que nunca esperamos mĆ”s de lo que nuestros hijos son capaces de hacer. Este tipo de consecuencias efectivas se pueden dividir en dos categorĆas: consecuencias naturales y lógicas.
- Las consecuencias naturales son cosas que ocurren por sà mismas como resultado del comportamiento del niño. Por ejemplo, perder el teléfono significa que ya no tiene un teléfono para usar. Olvidar su tarea significa obtener un cero.
- Las consecuencias lógicasĀ son pasos que tomamos, como padres, para ayudar a nuestros hijos a ver que elegir comportamientos deficientes conlleva algunos efectos secundarios desagradables.Ā Estos no son castigos porque no son punitivos.Ā Las consecuencias lógicas no son fĆsica o emocionalmente perjudiciales.Ā Un ejemplo serĆa hacer que los hijos se acuesten temprano la noche despuĆ©s de que se negaron a acostarse a tiempo.Ā La consecuencia estĆ” relacionada con el comportamiento y tiene sentido para la situación.Ā TambiĆ©n es lo suficientemente desagradable como para que no quieran sufrir la misma consecuencia una y otra vez, por lo que sirve de motivación para cambiar su propio comportamiento.

En ambos casos, quieres que tus hijos vean que realmente eligen las consecuencias ellos mismos en el momento en que eligen su comportamiento, porque esto es lo que realmente ayudarÔ a que cambien su comportamiento con la suficiente motivación interna como para que dure en el tiempo. Puedes hacer esto de dos maneras:
Habla con tus hijos por adelantado sobre las consecuencias que pueden haber en caso de que incumplan las normas pactadas anteriormente. Lo que vas a hacer cuando tus hijos se porten mal nunca deberĆa ser un misterio.Ā Deben tener una idea bastante buena de lo que viene, basĆ”ndose enĀ reglas familiaresĀ claramente definidas.Ā De esta manera, pueden ver cómo evitar el comportamiento negativo es beneficioso para ellos, porque saben de antemano cuĆ”nto les costarĆ”.
Permanecer calmado cuando tus hijos se portan mal.Ā Esta puede ser la mĆ”s difĆcil pero es absolutamente importante tenerlo en cuenta. Cuando nos enfadamos con nuestros hijos por su comportamiento, hacemos el problema sobre nosotros en lugar de sobre ellos.Ā Hacer todo lo posible para mantener la calma en realidad los conmociona, lo que demuestra la gravedad del problema.Ā Y tambiĆ©n elimina la lucha de poder que distrae a nuestros hijos de centrarse en lo que realmente inició la consecuencia: Ā”su propio comportamiento!
Ejemplos de consecuencias apropiadas para niƱos de todas las edades
Aquà hay algunos ejemplos de consecuencias apropiadas para la edad de los niños de todas las edades:
BebƩs
Los bebés no necesitan ser castigados nunca. Sin embargo, habrÔ momentos en los que querrÔ cambiar el comportamiento de su bebé. Por ejemplo, supongamos que estÔ cogiendo un juguete de las manos de tu hijo mayor o tirÔndo su cuchara al suelo en un esfuerzo por hacer que lo recojas, ”por centésima vez! Aquà hay algunos pasos que puedes seguir:
- Cambia tu tono de voz. Tu bebé es muy sensible al tono de voz que usas. Para cambiar su comportamiento con tu voz, habla en un tono diferente y mÔs profundo. Un simple «no» generalmente serÔ suficiente en combinación con la redirección.
- Redirige a tu bebé a una actividad diferente. Esto significa ayudar a tu bebé a concentrarse en otra cosa. Por ejemplo, cuando intenta coger un juguete de la mano de tu hijo mayor, dale algo mÔs con lo que jugar.

NiƱos pequeƱos
AdemĆ”s de las consecuencias enumeradas anteriormente (para bebĆ©s), puedes aƱadir un tiempo de espera.Ā Esto significa colocar a tu hijo en un lugar separado, como una silla especial para pensar, durante unos minutos.Ā El tiempo de espera tampoco tiene que durar mucho para ser efectivo.Ā El truco es dejar de relacionarte con tu hijo en este tiempo para que reflexione.Ā Ā”Tienes que ignorarlo para que funcione!Ā La cantidad de minutos debe ir acorde a su edad.Ā Entonces, un niƱo de tres aƱos estarĆa en tiempo de reflexión por no mĆ”s de tres minutos.
NiƱos en edad preescolar
Para los niƱos en edad preescolar, querrĆ”s usar las mismas tĆ”cticas que usabas cuando tus hijos eran niƱos pequeƱos (enumerados anteriormente) mientras aƱades un giro al tiempo de espera tradicional.Ā Ā”Intenta poner juguetes o privilegios a tiempo!Ā Esto funcionarĆ” mejor si el juguete estĆ” a tiempo por un tiempo limitado, o en el caso de perder privilegios, la pĆ©rdida es de corta duración.Ā Los niƱos en edad preescolar aĆŗn no tienen la edad suficiente para estar motivados por algo que estĆ” a dĆas de distancia.
NiƱos en edad escolar
AdemÔs de las tÔcticas que usaste para los preescolares (mencionados anteriormente), querrÔs elegir privilegios mÔs impactantes para usar. Por ejemplo, dejar una cita de juego antes de tiempo o perder tiempo de televisión o de ordenador.
Preadolescentes
AdemÔs de todas las consecuencias que has estado usando hasta ahora mismo, querrÔs afinar las consecuencias que realmente serÔn importantes para tu hijo. Por ejemplo, la pérdida de tiempo del teléfono, privilegios de videojuegos o tiempo con amigos.
Adolescentes
Al igual que con los preadolescentes, querrÔs adaptar los privilegios que elijas para llevarlos a la situación y a lo que le marca mayor diferencia para tu hijo adolescente. Algunos ejemplos incluyen eliminar temporalmente Facebook o privilegios de conducir una moto si la tiene, adelantar el toque de queda de tu hijo y limitar las libertades que se han ganado hasta este momento. Solo necesitas elegir una consecuencia a la vez para que sea efectiva. En situaciones donde tu hijo adolescente no parece estar entendiendo, puede ser útil escribir un contrato que enumere los tipos de consecuencias que puede esperar por varias infracciones.