Los problemas alimentarios son comunes en niƱos y adolescentes, y los trastornos alimentarios suelen aparecer durante estos perĆodos de desarrollo.Ā Es muy importante que los padres tengan información al respecto de estos trastornos porque
QuƩ son los trastornos alimenticios
LaĀ anorexia nerviosa es un trastorno grave y potencialmente mortal asociado con la restricción severa de alimentos, el ejercicio excesivo, la desnutrición y el pensamiento distorsionado sobre la forma y el peso del cuerpo.Ā La edad tĆpica de inicio es la adolescencia temprana (edades de 12 a 15 aƱos).
La bulimia nerviosa se caracteriza por perĆodos de restricción seguidos de atracones y conductas de purga (por ejemplo, vómitos, uso de laxantes, ejercicio excesivo) y a menudo comienza durante la adolescencia media (de 15 a 17 aƱos).Ā Una variedad de factores sociales, de desarrollo, genĆ©ticos y familiares han sido implicados en la etiologĆa de estos trastornos, pero su causa es desconocida.
En los niƱos mĆ”s pequeƱos, se ha identificado una variedad de trastornos alimentarios que incluyen sĆndromes atĆpicos, como el trastorno emocional selectivo de alimentación y evitación de alimentos.
Estos trastornos atĆpicos se diagnostican como trastornos alimentarios no especificados y generalmente ocurren en niƱos en edad escolar.Ā Los niƱos con alimentación selectiva son muy sensibles al sabor, la textura y la cantidad de alimentos y tienen una gama extraordinariamente estrecha de alimentos aceptables que comerĆ”n.Ā Estos sĆndromes a menudo conducen a problemas sociales, de comportamiento y nutricionales.
La neofobia alimentaria puede ser primaria (por ejemplo cuando nunca se aprende a comer una variedad de alimentos), o puede ocurrir en respuesta a un evento adverso (por ejemplo por haber experimentado asfixia, vómitos o diarrea). La alimentación selectiva se asocia con ansiedad general y con trastornos del espectro autista.
Los niños con este tipo de trastorno suelen tener bajo peso, no informan problemas de forma y peso, y a menudo tienen molestias somÔticas (como por ejemplo, tener dolor de estómago). A diferencia de los pacientes con anorexia nerviosa, aquellos generalmente reconocen que son demasiado delgados y quieren aumentar de peso.
SĆntomas y seƱales de trastorno alimenticios
Existen algunos sĆntomas y seƱales que pueden indicar a los padres que existe un trastorno alimenticio en sus hijos. Estas seƱales pueden ser una advertencia clara de que algo estĆ” pasando y que posiblemente el niƱo o adolescente necesitarĆ” ayuda mĆ©dica y apoyo familiar para poder superarlo.
Trastorno por atracón
- Comer mucho en poco tiempo
- Comer aunque no se tenga hambre
- Comer a escondidas
- Esconder comida
- Comer solo
- Comer normal delante de otras personas y despuƩs comer mucho cuando se estƔ en soledad
- Sentirse mal emocionalmente despuƩs de comer mucho

Bulimia
- Esconderse para comer
- Esconder papeles vacĆos de comida
- Saltarse comidas
- Comer pequeƱas cantidades
- Vomitar lo que se come
- No comer en compaƱĆa de otras personas
- Usar diurƩticos y laxantes
- Ayunar
- Hacer mucho ejercicio
Anorexia
- Estar muy delgado
- Sentir que se tiene sobrepeso aunque se estƩ delgado
- Miedo a aumentar de peso
- Obsesión por las calorĆas que se ingieren, los carbohidratos y la grasa
- Obsesión por la comida
- Rituales de comida
- Hacer mucho ejercicio
- Usar pastillas para adelgazar u otros productos como diurƩticos o laxantes
- Falta de regla o reglas irregulares en las chicas
- Sentir frĆo
- Usar ropa holgada para disimular la pƩrdida de peso
Diagnóstico
La identificación y el diagnóstico de los trastornos alimentarios en niños y adolescentes es un problema importante. Al igual que con muchos trastornos psiquiÔtricos, las clasificaciones de diagnóstico de los trastornos alimentarios en el DSM no son sensibles al desarrollo. Los criterios actuales son apropiados para adultos con trastornos de larga duración. Por ejemplo, en la anorexia nerviosa, el requisito de pérdida de peso a un nivel sugerido del 85% del peso esperado para la altura es desafiante cuando se aplica a un niño en crecimiento, incluso cuando se utilizan las mejores estimaciones para la edad.
AdemÔs, el criterio para informar el miedo al aumento de peso requiere que los adolescentes jóvenes hagan declaraciones verbales que atestigüen este miedo. Sin embargo, muchos no conectan sus comportamientos con la emoción del miedo. Al mismo tiempo, sus hÔbitos alimenticios escrupulosamente evasivos y restrictivos y sus reacciones ante los intentos de obligarlos a comer son mÔs articulados que las palabras que hablan.
En niƱos con bulimia nerviosa, la disponibilidad y la oportunidad de atracones y purgas estĆ” limitada por la familia, la escuela y otros procesos ambientales que pueden limitar artificialmente estas actividades.Ā Por estas razones, los umbrales de comportamiento establecidos para estos trastornos son difĆciles de aplicar a este grupo de edad.Ā En consecuencia, la mayorĆa (aproximadamente el 60%) de los niƱos y adolescentes reciben un diagnóstico erróneo y esto puede generar confusión y problemas en el tratamiento, ya que puede ser el no indicado para el trastorno que realmente tiene el niƱo o adolescente en cuestión.
Opciones de tratamiento
Cuando un niño o adolescente tiene un trastorno alimentario serÔ importante que los padres tengan en cuenta que existen opciones de tratamiento, pero que sus hijos necesitarÔn su apoyo constante todo el tiempo para poder superarlo. Los objetivos de un tratamiento incluirÔn que restaurar la nutrición de la persona afectada para que también se logre un peso corporal saludable, se reduzca el exceso de ejercicio y se frenen los atracones y las purgas.
El tratamiento normalmente suele estar diseñado teniendo en cuenta las necesidades personales de la persona afectada y y puede constar de uno o mÔs treatamientos, asà como: psicoterapia, control y atención médica, asesoramiento nutricional y medicamentos.
Algunos niños y adolescentes (e incluso adultos afectados) pueden requerir hospitalización para tratar los problemas de salud causados por la malnutrición y para asegurarse de que coman lo suficiente si tienen muy poco peso. La recuperación completa es posible siempre y cuando se sigan los pasos del tratamiento individual y ademÔs, que exista por parte de la persona afectada una voluntad de cambio y mejora.
Si tienes sospechas de que tu hijo/a tiene un trastorno alimentario, entonces serÔ importante que primero vayas al pediatra para comentarle tus sospechas y que comience a evaluar lo que ocurre. Si realmente las sospechas son reales, entonces se buscarÔ la derivación a los profesionales oportunos para comenzar el tratamiento.

