«A los 85 tuve una crisis. Me miré en el espejo y vi a un anciano. Yo estaba con sobrepeso, mi postura era terrible y mi piel flÔcida.»
«Mi entrenador personal y yo estamos siempre discutiendo sobre qué parte de mi cuerpo necesita mÔs trabajo. No estoy contento con mis abdominales».
En lo que ambos estƔn de acuerdo es que los cuerpos pueden ser remodelados, no importa la edad que tengas.
Ā«Yo era un niƱo muy enfermizo. Desde los seis aƱos que tenĆa dolores de cabeza constantes y amigdalitis crónica. Mi crecimiento era lento.
A los 13, mi salud mejoró y todo cambió. Hice boxeo, remo y rugby. Mantenerme en forma y fuerte se convirtió en mi prioridad.
No hay investigación en el culturismo para mayores de 80 aƱos, asĆ que ha sido un experimento. Con el levantamiento de pesas y batidos de proteĆnas, mi cuerpo comenzó a cambiar. Se hizo mĆ”s amplio, mĆ”s en forma de V, y mis hombros y bĆceps se definieron mucho mĆ”s. La gente empezó a comentar sobre lo joven que me veĆan.
Todo lo que aprendà ayudó a mi cuerpo a hacer frente a la vejez. Hice clases de judo para saber cómo caer bien. Dejé de pensar en la muerte. A medida que me acercaba a los 90, mi atención se centró en fortalecer mi cuerpo.
Yo no estoy persiguiendo la juventud. Estoy persiguiendo la salud. Se nos dice que la vejez es un estado continuo de decadencia y que debemos dejar de trabajar, reducir la velocidad y prepararse para morir. No estoy de acuerdo. Para mĆ, una persona de 65 aƱos de edad es joven. Cumplo 92 aƱos este aƱo. Es una perspectiva aterradora, las estadĆsticas corren en mi contra y, sĆ, un dĆa algo va a pasar. Pero hasta que llegue ese dĆa, yo voy a seguir trabajando mis abdominales.Ā»
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