El bullying o acoso en el trabajo se conoce como mobbing. Son muchas las personas que sufren este tipo de acoso en sus vidas y realmente se puede convertir el trabajo en un infierno del que parece que nunca se podrá salir. El bullying en las escuelas no es algo nuevo, pero el bullying entre adultos, tampoco. Desgraciadamente son muchas las personas que no entienden cómo debe ser una relación cordial con otras y atacan vil y gratuitamente a otros, solo por mofarse o conseguir beneficios propios.
Existe una «cultura del miedo» en muchas industrias, y la intimidaciĂłn no se limita a los patios de recreo de la escuela. Gritarle a los colegas no es aceptable en ningĂşn ambiente de trabajo, y no es algo que deba tomarse a la ligera: el hecho de ser intimidado puede hacer que una vĂctima se sienta intimidada, aterrorizada e incluso sufriendo de trastorno de estrĂ©s postraumático. Ir cada mañana al trabajo se puede convertir en una autĂ©ntica pesadilla de la cual quieren salir pero no saben cĂłmo hacerlo.
Si cada mañana sufres cuando tienes que ir al trabajo porque estás siendo intimidado por alguien en tu trabajo, quizá no sepas cómo tratar el tema para no poner tu trabajo en riesgo, pero es necesario que no sufras en silencio y que te enfrentes a la situación de forma efectiva. No te mereces sufrir más y nadie tiene el derecho de tratarte de malas formas.

El bullying en el trabajo, mobbing o acoso laboral
Tiene muchos nombres pero todo es lo mismo: te están acosando en el trabajo. Este acoso laboral se puede manifestar de diferentes formas pero es necesario que sepas cuáles son las principales para que de esta manera, identifiques si estás siendo acosado en el trabajo. Asà podrás diferenciar qué es un comportamiento normalizado de lo que NO lo es y que además NO es tolerable ni aceptable.
- Ataques personales puntuales, frecuentes o repetidos que consideras perjudiciales desde un punto de vista emocional o profesional.
- Intento de minar tu capacidad de trabajo
- Intento de dañar tu reputación
- Intento de minar tu autoestima y la confianza en ti mismo
- Intento de quitarte el poder personal y conservar ese poder para sĂ mismo
No serĂa acoso cuando una persona al sentirse enfadado contigo, por ejemplo, en una reuniĂłn de trabajo pierde las formas o te intenta atacar verbalmente, posiblemente motivado por la frustraciĂłn en el momento. El acoso laboral debe ser persistente y que la persona atacante tenga una intenciĂłn deliberada de hacerte daño.
Cuando ocurre el bullying en el trabajo, en ocasiones se intenta tapar diciendo que asĂ es cĂłmo son las personas, que solo son bromas, que es el estilo de liderazgo de la persona o que simplemente son choque de personalidades. Pero igual que el bullying en la escuela no es cosa de niños, el bullying en el trabajo no debe encubrirse con este tipo de palabras vacĂas.

Qué puedes hacer si sufres bullying en el trabajo
Si estás sufriendo bullying en el trabajo y empiezas a estar mal emocionalmente y que empieces a sentir como insufrible cada mañana, debes pone remedio desde ya. Tú eres lo primero antes que cualquier trabajo y debes tener las herramientas necesarias para conseguir el cambio que necesitas.
No caigas en las trampas
Al ser atacado por un compañero, la reacción predeterminada de muchas personas es cumplir con el fin de terminar el encuentro lo antes posible. Este enfoque da como resultado que ofrezcan poca o ninguna resistencia al agresor y, a menudo, está motivado por el temor de que confrontar el acoso creará una situación en aumento. Tan comprensible como esto es, reaccionar de cierta manera lo que hará que sea más fácil para el agresor atacar de nuevo en el futuro.
Si tienes una reacción reactiva ante el ataque del agresor o te muestras emocionalmente afectado, le estarás dando el poder suficiente al agresor para motivarle y continuar atacándote. La mejor herramienta es hacer como que no te importa, al menos, de momento.
Aprende a manejar la situaciĂłn
Cuando el ataque crece será necesario que pongas en práctica el control de la situación. Aunque hacerlo es angustioso es necesario que manejes el incidente en el momento del ataque. Deberás retener el control y devolver el problema al acosador. Cuando esto ocurre el acoso podrá acabarse incluso por completo.
Para conseguirlo será necesario que su objetivo de ataque no vaya contigo e intentar devolver la pelota a su tejado de nuevo, aunque sea de forma pequeña, esta dinámica cambiante de intimidación hará que tú lleves la sartén por el mango. Es necesario que trabajes la asertividad para decir qué te molesta sin necesidad de entrar en el ataque hacia otros. No pierdas el respeto hacia los demás para que no te lo pierdan a ti.
Qué hacer en un ataque
Habilidades mentales
La intimidaciĂłn en el lugar de trabajo trata sobre el poder, asĂ es como se establece la dinámica del acoso. Sin embargo, si le muestras al acosador que puedes manejar el comportamiento de intimidaciĂłn directa y simplemente, puedes cambiar la dinámica a tu favor, haciendo que sea más difĂcil para el acosador continuar atacándote.
Encuesta el objetivo del acosador y ten en cuenta que la mayorĂa de cosas que dice probablemente sea cierto, aunque suele estar envuelto en una telaraña de mentiras y engaños. No te defiendas ni justifiques NUNCA tus acciones, devuelve esos problemas al agresor y haz que responda por lo que acaba de decir.

Habilidades de comportamiento
Devolver los problemas al agresor significa contrarrestar las acusaciones de acoso (que probablemente sean afirmaciones inexactas o difamatorias sobre tu trabajo, persona o compromiso) al quitarte el foco de atención y poniéndolo sobre el agresor al pedirles que justifiquen lo que han dicho.
Devolverle los problemas al agresor demuestra que su ataque de intimidación no ha vuelto al objetivo suficientemente vulnerable como para no poder manejar la situación; y requiere que el acosador justifique sus comentarios de intimidación, algo nada fácil de hacer si el ataque de intimidación consiste principalmente en mentiras, insinuaciones y tergiversaciones.
Si el acoso continúa deberás hablar con encargados y jefes para intentar poner remedio a esa situación desagradable o en caso de que la cosa se ponga demasiado seria, tendrás que llamar a las autoridades pertinentes y poner el asunto en manos de un abogado. Recuerda que es muy importante también hablar con personas de confianza sobre el problema para que puedan ayudarte y ponerse de tu parte.