Las consecuencias médicas del consumo de tabaco, incluida la exposición como fumador pasivo, hacen que el control del tabaco y la prevención del tabaquismo sean partes cruciales de cualquier estrategia de salud pública. Desde el primer Informe del Cirujano General sobre el tabaquismo y la salud en 1964, los estados y las comunidades han hecho esfuerzos para reducir el inicio del hÔbito de fumar, disminuir la exposición al humo y aumentar la cesación⦠en todo el mundo.
Los esfuerzos de control del tabaco estĆ”n asociados con evitar un estimado de 8 millones de muertes prematuras y extender la esperanza de vida promedio de los hombres en 2ā3 aƱos y de las mujeres en 1ā6 aƱosā¦. Pero aĆŗn queda un largo camino por recorrer: se espera que aproximadamente 5ā6 millones de adolescentes menores de 18 aƱos mueran prematuramente como resultado de una enfermedad relacionada con el tabaquismo.
Prevención por polĆticas
La prevención puede adoptar la forma de medidas a nivel de polĆticas, como el aumento de los impuestos a los productos del tabaco;Ā leyes mĆ”s estrictas (y cumplimiento de las leyes) que regulan quiĆ©n puede comprar productos de tabaco;Ā cómo y dónde se pueden comprar;Ā dónde y cuĆ”ndo se pueden usar (es decir, polĆticas libres de humo en restaurantes, bares y otros lugares pĆŗblicos);Ā y restricciones en la publicidad y advertencias sanitarias obligatorias en los paquetes.
MĆ”s de 100 estudios han demostrado que los impuestos mĆ”s altos sobre los cigarrillos, por ejemplo, producen reducciones significativas en el tabaquismo, especialmente entre los jóvenes y las personas de bajos ingresos⦠Aunque la mejor forma de prevención es retirar todo el tabaco de las ventas, puesto que asĆ nadie fumarĆa, pero claro⦠Esto no se realiza porque hay mucho dinero y muchos negocios en juego.

Prevención por sociedad
La prevención tambiĆ©n puede tener lugar a nivel escolar o comunitario.Ā Simplemente educar a los fumadores potenciales sobre los riesgos para la salud no ha demostrado ser efectivo.Ā Ā Ā Las intervenciones exitosas basadas en evidencia tienen como objetivo reducir o retrasar el inicio del consumo de tabaco, el consumo de alcohol y las drogas ilĆcitas, y de otra manera mejorar los resultados para niƱos y adolescentes al reducir o mitigar los factores de riesgo modificables y reforzar los factores de protección.
Los factores de riesgo para fumar incluyen tener miembros de la familia o compaƱeros que fuman, estar en un nivel socioeconómico mĆ”s bajo, vivir en un vecindario con alta densidad de puntos de venta de tabaco, no participar en deportes de equipo, estar expuesto a fumar en pelĆculas y estar buscando sensaciones.
Aunque los adolescentes mayores tienen mÔs probabilidades de fumar que los adolescentes mÔs jóvenes, cuanto antes se comience a fumar o se consuma cualquier sustancia adictiva, es mÔs probable que se desarrolle una adicción. Los hombres también son mÔs propensos a fumar en la adolescencia que las mujeres.
Previene el tabaquismo desde ya
También, para dejar de fumar, ademÔs de tener en cuenta los factores sociales debes tener en cuenta los tuyos personales. Esto significa que para dejar de fumar y tener una mejor salud, debes hacer un esfuerzo consciente que te permita encontrar la fuerza necesaria para tener fuerza de voluntad suficiente y darte cuenta de que el tabaco no es la mejor opción para ti.
A continuación vamos a darte algunos consejos para que puedas prevenir el tabaquismo en tu vida.
- Encuentra la razón. Para motivarte necesitas una razón poderosa y personal para dejar de fumar. Puede ser para proteger a tu familia del humo pasivo, no querer padecer cĆ”ncer y morir antes por culpa del tabaco o no contraer afecciones cardĆacas. TambiĆ©n puede ser para sentirte mĆ”s joven⦠escoge tu motivo, pero que sea lo suficientemente fuerte como para superar la necesidad de fumar.
- Es mĆ”s que tirar el tabaco. Fumar es una adicción y tu cerebro estĆ” enganchado a la nicotina, sin ella pasarĆ”s el sĆndrome de abstinencia por lo que necesitarĆ”s ayuda extra para dejar de fumar. Habla con tu mĆ©dico, ten aplicaciones para dejar de fumar o lee libros que te ayuden a conseguirlo. AsĆ el dĆa que elijas dejar de fumar, te sentirĆ”s totalmente listo para conseguirlo.

- Reemplaza la nicotina.Ā Cuando dejas de fumar, la abstinencia de nicotina puede causar dolores de cabeza, afectar a tu estado de Ć”nimo o agotar tu energĆa.Ā El anhelo de Ā«solo un cigarroĀ» es difĆcil.Ā La terapia de reemplazo de nicotina puede frenar estos impulsos.Ā Los estudios muestran que los chicles, pastillas y parches de nicotina mejoran tus posibilidades de Ć©xito cuando tambiĆ©n estĆ” en un programa para dejar de fumar.
- Apóyate en tus seres queridos. Dile a tus amigos, familiares y otras personas cercanas a ti que estÔs tratando de dejar de fumar. Pueden motivarte a continuar, especialmente cuando estÔs tentado de encender un cigarro. También puedes unirte a un grupo de apoyo o hablar con un terapeuta. La terapia conductual es un tipo de asesoramiento que te ayuda a identificar y apegarse a las estrategias para dejar de fumar. Incluso unas pocas sesiones pueden ayudarte mucho.
- Date un descanso. Una razón por la que las personas fuman es que la nicotina les ayuda a relajarse. Una vez que dejes de fumar, necesitarÔs nuevas formas de relajarte. Hay muchas opciones⦠Puedes hacer ejercicio para desahogarte, escuchar tu música favorita, conectarte con amigos, disfrutar de un masaje o dedicar tiempo a un pasatiempo. Intenta evitar situaciones estresantes durante las primeras semanas después de dejar de fumar.
- Evita los desencadenantes.Ā Cuando bebes, es mĆ”s difĆcil cumplir con tu objetivo de no fumar.Ā AsĆ que trata de limitar el alcohol cuando dejes de fumar.Ā Del mismo modo, si a menudo fumas cuando bebes cafĆ©, cambia al tĆ© durante algunas semanas.Ā Si generalmente fumas despuĆ©s de las comidas, busca otra cosa que hacer, como cepillarte los dientes, caminar, enviar mensajes de texto a un amigo o masticar chicle.

- MantĆ©n la casa limpia. Una vez que hayas fumado tu Ćŗltimo cigarrillo, tira todos tus ceniceros y encendedores.Ā Lava cualquier ropa que huela a humo y limpia tus alfombras, cortinas y tapicerĆa.Ā Usa ambientadores para deshacerte de ese aroma envenenado.Ā Si fumaste en tu coche, lĆmpialo tambiĆ©n.Ā No quiere ver ni oler nada que te recuerde fumarā¦