Los perros pueden aliviar la ansiedad y la depresión

El sol se asomaba entre las cortinas de mi habitación y me daba en la cara. Me giré y me tapé con la almohada. «Solo 5 minutos mÔs», pensé. Sin embargo, algo se movió junto a mí y comenzó a lamerme la cara.

Era mi perro Milo. Tiene una especie de detector especial que sabe exactamente cuando he despertado. Al principio no reaccioné pero ”cómo me iba a resistir a esas muestras de cariño!

vivir sin ansiedad

Empecé a jugar con él y rÔpidamente la habitación se llenó de una energía positiva que segundos antes ni existía, mÔs bien todo lo contrario, todo pintaba gris y anodino. Sin embargo, Milo vino con su alegría a darme su particular «buenos días».

La energĆ­a se contagia. Si interactĆŗas con un ser vivo que estĆ” lleno de energĆ­a positiva, tu cuerpo absorbe dicha energĆ­a… Y Milo era la energĆ­a positiva personificada, Ā«animalificadaĀ» mejor dicho 

Es increíble cómo los perros detectan cuÔndo estÔs triste y cuÔndo estÔs alegre. Cuando estÔs triste se acurrucan junto a ti y se limitan a acompañarte el tiempo que sea necesario.

Milo es mi motivación para salir cada maƱana a la calle. Ɖl depende de mĆ­. Sabe que no puede hacer sus necesidades en casa asĆ­ que espera pacientemente a que te vistas y lo saques. Lo que al principio puede resultar una molesta obligación, acaba convirtiĆ©ndose en un hĆ”bito que resulta muy beneficioso para mĆ­.

Sales, respiras aire puro, estiras las piernas e interactúas con algún otro dueño de perro.

No hay excusas que valgan. Milo tiene que salir cada maƱana sĆ­ o sĆ­. Aunque no te apetezca, aunque estĆ©s deprimida, aunque tengas resaca,…

Recuerdo que cuando no tenĆ­a a Milo podĆ­a llegar a pasar todo el fin de semana sin salir a la calle. Era deprimente.

Ahora todo es diferente. Milo me «obliga» a dar grandes paseos y a relacionarme con otras personas. Es el mejor terapeuta que he tenido.

Nos ayudamos mutuamente. AdoptĆ© a Milo en una protectora de animales. Su vida hasta entonces no habĆ­a sido fĆ”cil… como la mĆ­a.

Desde el primer día que lo adopté, nuestra vida cambió por completo. Ambos somos mucho mÔs felices ahora.

Muchas veces Milo ha lamido mis lƔgrimas. Su alegrƭa innata es contagiosa y me hace ver la vida de otra manera. Cuando me siento triste recurro a Ʃl y a los pocos minutos me empiezo a sentir mejor.

Milo ha sido mi mejor tratamiento para la depresión y ansiedad que tenía. Con él he conocido nuevos lugares de mi misma ciudad que hasta ahora desconocía e incluso tengo amistades que he logrado forjar gracias a él. Amistades con las que quedo muchos días para pasear junto a nuestros perros.

Los perros no te juzgan. Te aceptan tal y como eres, te hacen sentir valiosa y querida,… Solo tengo palabras de agradecimiento para mi fiel perrito.

No sé qué hubiera sido de mi vida si Milo no hubiese aparecido en ella. Milo puso orden en mi vida y estableció unas rutinas saludables en ella.

Ɖl me hace feliz a mĆ­ y yo le hago feliz a Ć©l dando largos paseos y jugando con Ć©l.

perros contra ansiedad

Aprendo de su alegrĆ­a, de su tranquilidad cuando estĆ” en casa, de su fidelidad, de su amor incondicional,… Son tantas cosas las que me aporta.

No hay mejor sensación que llegar a casa después del trabajo y tener a alguien que te recibe con tanto amor.

Yo te pido que reflexiones sobre lo que has leĆ­do y que valores seriamente el adoptar un perro que ponga un poco de armonĆ­a, paz y felicidad en tu vida.

Nunca sabrÔs quién le hace el favor a quién, si tú al perro que rescatas de la protectora o él a ti que te rescata de tu anodina vida.

Si quieres conocer lo que significa el «amor incondicional», pon un perro en tu vida. Tu vida mejorarÔ notablemente. MÔs información

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