Las maravillas de la relajación

Las maravillas de la relajación.

Todos los libros que usted consulte de autoayuda y de psicoterapia, hablan de las maravillas de la relajación como estrategia beneficiosa para controlar casi todo; sin embargo, muchos no creen en ella, y otros muchos no saben cómo se hace.

O nos la enseƱan tan complicada, que solamente el hecho de enfrentarse a ella, ya nos da pƔnico, con lo cual malamente nos ayudarƔ, o es tan compleja que solamente unos cuantos privilegiados son capaces de acceder a ella. Sin embargo, con un gran respeto a todos, yo como terapeuta la uso, me ayuda, siempre me ha ayudado, y por mi experiencia profesional, mucha gente la utiliza en muchos momentos dados de su vida y le beneficia.

Algo debemos hacer mal, o tenemos un concepto erróneo de lo que es, o la hemos sobrevalorado tal manera que esperamos de ella resultados rÔpidos y muchos otros que no puede dar.

La relajación, es sobre todo una forma de intentar estar en paz interior con uno mismo-a, durante un determinado periodo, en un momento puntual en que se necesita para no «salirse de quicio», o como medida disciplinaria, sistemÔtica, para llegar a aprender: «estar en un Ônimo de cierto equilibrio interior y exterior, que me beneficie en los momentos necesarios, cuando mÔs fÔcilmente pierdo el control», sería una buena definición desde un punto de vista terapéutico de lo que es la relajación.

Pueden relajarme muchas cosas: una lectura concreta (biblioterapia), una música clÔsica o específica, una oración concreta, o escuchar la voz de una persona a quien quiero, venero y me da paz; pasear por el bosque, caminar, tener un animal de compañía, ir de compras, o gozar con un buen documental. Todo eso ayuda a entrar en un estado de sosiego, de paz, tranquilidad, etc. Pero no podríamos decir que eso concretamente fuera una relajación.

Todo lo que me relajar, es bueno, positivo y beneficioso y debo seguir haciéndolo; pero todo esto no es la técnica de la relajación como medida terapéutica; ”aunque me sirva!