Parece que todo lo que proviene de la palabra “psicologĂa” debe ser verdad y se debe creer a toda costa. En realidad esto no es asĂ y existen muchos mitos en psicologĂa que muchas personas creen pero que ha llegado el momento de deshacerlos para que puedas saber quĂ© es cierto de lo que no lo es.
Todas las personas tenemos nuestra propia experiencia de la vida y eso nos enseña cĂłmo nos comportamos nosotros y los demás en diferentes situaciones. Esto es lo que alimenta la “psicologĂa popular” y los mitos que se derivan de la misma. Algunas intuiciones psicolĂłgicas son ampliamente creĂdas por las personas pero no son verdad. A continuaciĂłn vamos a hablar sobre 10 de estos mitos o conceptos errĂłneos para dejar las cosas más claras.
SonreĂr es el secreto de la felicidad
Hasta no hace mucho la psicologĂa positiva ha promovido la idea de que si tienes un mal dĂa lo que tienes que hacer es sonreĂr para volver a ser feliz. Es tan fácil y maravilloso… que no es cierto. Si fuese tan fácil, ¡no habrĂan personas tristes en todo el planeta! La sonrisa no puede resolver tus problemas ni acabar con la infelicidad que sientes cuando vives experiencias negativas.

Además, las personas no debemos ni podemos ser felices todo el tiempo, porque esto hará que las personas se sientan peor. Una sonrisa falsa no es suficiente para que te sientas bien de nuevo… Pero hay un ápice de verdad en todo este mito. Si estás teniendo min dĂa sin emociones negativas especĂficas, entonces sonreĂr sĂ puede hacer que te sientas algo mejor. Esto ocurre porque no te obligas a cambiar una fuerte emociĂłn de tu interior por otra, solo estás escogiendo cambiar tu estado de ánimo a mejor… La clave es potenciar una sonrisa real y no falsa.
Pero si sientes una emoción negativa y realizas una sonrisa falsa, solo te sentirás peor porque estarás intentando suprimir tus sentimientos, algo que te aumenta el nivel de estrés y puede que prolonguen tus emociones negativas.
El experimento de la cárcel de Stanford muestra cómo cambian las personas en diferentes situaciones
Este experimento es de los estudios más famosos de la psicologĂa, el Experimento de la PrisiĂłn de Stanford, realizado en 1971, involucrara a los estudiantes participantes en el papel de prisionero o guardia, y tenĂan que serlo y comportarse como tales. Se acabĂł el experimento cuando los guardias se volvieron abusivos. Philip Zimbardo, quien dirigiĂł el estudio, dijo que mostraba cĂłmo ciertas dinámicas situacionales pueden volvernos malas personas en cualquier momento a cualquier persona… y esto ha entrado en la conciencia pĂşblica.

Zimbardo incluso actuĂł como testigo experto de la defensa en el juicio en la vida real de  uno de los guardias abusivos en Abu Ghraib. Pero el Experimento de Stanford tenĂa muchos defectos y se ha malinterpretado. Investigaciones posteriores, como el experimento de la prisiĂłn de la BBC, ha demostrado cĂłmo la misma situaciĂłn puede llevar a un comportamiento cooperativo en lugar de a la tiranĂa, dependiendo de si las diferentes personas se identifican entre sĂ y cĂłmo. Desafortunadamente, muchos libros de texto de psicologĂa moderna continĂşan difundiendo un relato simplista y no crĂtico del Experimento de Stanford
Los opuestos se atraen
Es posible que alguna vez hayas escuchado que las personas que son totalmente opuestas se atraen y tiene mucha más quĂmica que aquellas personas que se parecen mucho. Una de las razones por las que este mito es tan popular es porque las personas creen la lĂłgica falsa de que nos atraen las personas que tienen rasgos opuestos a nosotros porque nos parecen más interesantes y podrán hacer que nos “equilibremos”.
La realidad es que no necesitamos que nadie nos equilibre porque nosotros mismos tenemos una balanza interna. Existen muchas investigaciones que muestran lo contrario a esta creencia popular. Nos atraen las personas que son similares a nosotros y nos alejamos de aquellos que difieren. De hecho, esta similitud es un indicador del éxito de la relación a largo plazo porque las personas que se parecen suelen estar de acuerdo en más cosas y comparten más preferencias comunicativas y de intereses.
La enfermedad mental es causada por un desequilibrio quĂmico en el cerebro
Desde hace unos años se encontrĂł que más del 80% de las personas creĂan que las enfermedades mentales son causadas por un desequilibrio quĂmico en el cerebro. De hecho, pregunta a cualquier psiquiatra o neurĂłlogo y, si son honestos, te dirán que nadie sabe cuál debe ser el equilibrio «correcto» de sustancias quĂmicas en el cerebro.

Parte del apoyo a la idea de desequilibrio proviene del hecho de que la medicaciĂłn antidepresiva altera los niveles de neuroquĂmicos en el cerebro, pero, por supuesto, eso no significa que un desequilibrio quĂmico cause los problemas en primer lugar. El mito está respaldado por muchas personas con problemas de salud mental y por algunos activistas de la salud mental, en parte porque creen que otorga una legitimidad mĂ©dica a enfermedades como la depresiĂłn y la ansiedad. Sin embargo, aumentar el estigma , por ejemplo, alentando la idea de que los problemas de salud mental son permanentes.
Solo utilizamos el 10% de la capacidad cerebral
Este mito comenzĂł nada menos que a finales de 1800 cuando los investigadores de la Ă©poca compararon las habilidades de aprendizaje de un niño superdotado con una persona sin altas capacidades de ningĂşn tipo y mucho menos estimulada intelectualmente. A partir de 1900 cuando los cientĂficos no entendĂan cĂłmo funcionaba el cerebro notaron que muchas partes del mismo parecĂan inactivas y eso les hizo pensar que las personas solo usan el 10% de su capacidad cerebral total. Este mito continĂşa vigente porque las personas no se fuerzan a sobrepasar sus lĂmites intelectuales ni a alcanzar su máximo potencial.
La realidad es diferente a esta creencia porque existen investigaciones modernas que dejan claro que las personas sĂ somos capaces de usar el 100% de nuestro cerebro… La clave es que no se usa toda la capacidad al mismo tiempo, si no que se hace de forma gradual a lo largo del dĂa. Cada parte del cerebro cumple diferentes funciones, por lo que hay partes que funcionan todo el tiempo (como la parte que conecta con tus sentidos) y otros como la parte emocional que se conecta solo cuando es necesario. El estilo de vida de las personas hará que sean sus cerebros más activos que otros… pero siempre está en funcionamiento.