Los niños son seres inocentes que cuando van a la escuela conviven con otros muchos niños durante varias horas al dĂa, cada dĂa de la semana. Hay niños que aĂşn siendo inocentes por su naturaleza se convierten en graves acosadores que hacen la vida imposible a oros niños. Es difĂcil pasar por alto el bullying fĂsico en el patio de recreo. Notarás un puñetazo en el ojo más fácilmente que un comentario astuto pasado al final de una clase….
La intimidaciĂłn fĂsica es la más visual de los tipos comunes de intimidaciĂłn. Si no lo ves en acciĂłn, ¡sabrás que algo está mal despuĂ©s de mirar a la vĂctima! TambiĂ©n es la forma de acoso más clásicamente aceptada. La mayorĂa de las personas entienden por quĂ© pegar a otra persona es incorrecto en cualquier circunstancia.
En la dĂ©cada de los 80 el bullying comenzĂł a despintar en los centros educativos de todo el mundo. Se empezĂł a tomar conciencia del problema pero tambiĂ©n se simplificĂł demasiado, parecĂa que siempre habrá una vĂctima y un acosador claros, pero esto a menudo no siempre es asĂ. El bullying se definiĂł como un puñetazo o una patada. Lo cual, una vez más, tampoco es del todo cierto. A pesar de todos los años que han pasado, el tema del acoso escolar o bullying sigue siendo un problema de gran preocupaciĂłn, sobre todo para las vĂctimas… Pero, ÂżSabemos realmente quĂ© es el bullying fĂsico? ÂżCuál es la forma correcta de lidiar con eso?
Bullying fĂsico, quĂ© es y caracterĂsticas
La intimidaciĂłn fĂsica no es un acto de violencia Ăşnica. Es un ataque intencional que ocurre repetidamente. La definiciĂłn de acoso fĂsico es: «Cuando uno usa repetidamente agresiĂłn fĂsica, intimidaciĂłn y agresiĂłn contra otra persona”. Esto puede incluir acciones como: golpear, patear, golpear o tropezar. La clave es que, independientemente del tipo de acoso escolar, las acciones se repiten. Normalmente se realizan estas acciones agresivos para tener poder y control sobre la vĂctima y el entorno.

Si estás pensando que un niño más fuerte tiene más probabilidades de intimidar a un niño más dĂ©bil, ¡entonces tienes razĂłn! Es un estereotipo suponer que el niño más grande y más fuerte es más probable que sea el acosador fĂsico, en lugar del niño pequeño y tĂmido … Pero en realidad es cierto cuando se trata de la intimidaciĂłn fĂsica.
El bullying fĂsico no es tan sencillo como que los niños «malos» lastimen a los niños «buenos». Hay mucho más que eso. Si quieres ayudar a tu hijo, tendrás que investigar quĂ© hace que la situaciĂłn de tu hijo sea Ăşnica. Luego compáralo con los hechos de acoso fĂsico que compartimos aquĂ. Si alguien está acosando fĂsicamente a otro niño, significa que se ha dirigido a alguien que considera más dĂ©bil.
La agresiĂłn fĂsica implica una dinámica Ăşnica entre dos individuos. No es una situaciĂłn casual donde los niños «malos» son desagradables para los niños “buenos». Es mucho más complejo que eso. Los niños no nacen como matones o vĂctimas. Estos roles generalmente se desarrollan dentro de un niño con ciertos rasgos de personalidad. Especialmente si experimentan un trauma ambiental a una edad temprana. Aunque ciertos rasgos de personalidad no siempre determinan en quiĂ©n te convertirás. Pueden determinar la respuesta conductual que un niño tiene en su entorno.

Causas y rasgos de personalidad
Son muchos los factores que pueden provocar que un niño intimide a otro. Los rasgos de personalidad de un acosador fĂsico incluyen:
- Tendencias agresivas, impulsivas o dominantes. Especialmente cuando los tres están combinados.
- Exceso de seguridad. Los psicĂłlogos solĂan creer que el comportamiento de intimidaciĂłn compensaba los problemas de baja autoestima. Pero los estudios actuales muestran que ciertos matones son realmente bastante confiados. Usarán las cualidades que posean para torturar a otros niños. En el caso de un acosador fĂsico, probablemente sea el hecho de que son más grandes y más fuertes que otros niños.
- Baja autoestima. El hecho de que ciertos matones fĂsicos sean seguros de sĂ mismos, no significa que todos lo sean. Algunos tienen problemas de baja autoestima y compensan sus inseguridades atormentando a otros niños.
Los agresores narcisistas también son un gran ejemplo de agresores que pueden ser extremadamente seguros de sà mismos o extremadamente inseguros.
Factores que desencadenan el comportamiento de intimidaciĂłn
Los dos factores sociales y ambientales principales que pueden hacer que un niño se convierta en un acosador incluyen:
- EstrĂ©s en el hogar: el problema más conocido es el abuso fĂsico, verbal o sexual dentro de la familia. De lo contrario, la supervisiĂłn mĂnima de los padres, la falta de disciplina o la falta de calidez y amor pueden desencadenar un comportamiento de intimidaciĂłn.
- Estrés en la escuela: esto generalmente significa que tienen pocos amigos o falta de apoyo social. Tienen mucha presión para desempeñarse mejor o fueron intimidados por otros niños.
Es importante conocer los hechos antes de involucrarse, sin importar la situaciĂłn. Si tu hijo es vĂctima de acoso fĂsico. Seguirán siendo un objetivo si no aprenden a enfrentar una confrontaciĂłn. Las cicatrices que se quedan en los niños que han sufrido acoso no siempre son fĂsicas, las heridas emocionales no sanan fácilmente, a veces se tardan años para curarse, si es que se curan algĂşn dĂa.
Consecuencias del bullying fĂsico
Hay dos cosas que debes tener en cuenta si te preocupa que tu hijo sea acosado fĂsicamente. En primer lugar, podrás ver los efectos visuales de acoso fĂsico. Y en segundo lugar, aunque los moretones pueden desaparecer, los efectos emocionales pueden tomar mucho más tiempo en sanar. Ya sea fĂsico, verbal, emocional, cibernĂ©tico, sexual o social, etc. La intimidaciĂłn es traumática para un niño. Y si la intimidaciĂłn por la que ha pasado tu hijo es lo suficientemente mala puede convertirse en una experiencia infantil adversa.

Es importante recordar aquà que cada experiencia es relativa, lo mal que se perciba dependerá de cada persona. No se puede juzgar «qué tan malo» es el acoso sin evaluar qué tan mal se siente su hijo al respecto. Cuando un niño es acosado puede tener consecuencias mentales, unas consecuencias en su salud mental que puede llegar hasta la vida adulta. Además, también hay un mayor riesgo de tendencias suicidas.